{"id":315,"date":"2020-06-22T16:27:01","date_gmt":"2020-06-22T16:27:01","guid":{"rendered":"http:\/\/escritoresyperiodistas.online\/index.php\/2020\/06\/22\/bill-gates-el-josef-mengele-actual-el-angel-de-la-muerte-2\/"},"modified":"2020-06-22T16:33:13","modified_gmt":"2020-06-22T16:33:13","slug":"bill-gates-el-josef-mengele-actual-el-angel-de-la-muerte-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/escritoresyperiodistas.online\/index.php\/2020\/06\/22\/bill-gates-el-josef-mengele-actual-el-angel-de-la-muerte-2\/","title":{"rendered":"Bill Gates, \u00bfel Josef Mengele actual, \u201cel \u00c1ngel de la Muerte\u201d?"},"content":{"rendered":"<p>Josef Mengele, el abominable criminal nazi conocido como el &#8220;\u00c1ngel de la Muerte\u201d<br \/>\n\ufffc\ufffc<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/escritoresyperiodistas.online\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/joseph-mengele-1920.jpg\" class=\"size-full wp-image-317\" width=\"1200\" height=\"675\" srcset=\"https:\/\/escritoresyperiodistas.online\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/joseph-mengele-1920.jpg 1200w, https:\/\/escritoresyperiodistas.online\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/joseph-mengele-1920-300x169.jpg 300w, https:\/\/escritoresyperiodistas.online\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/joseph-mengele-1920-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/escritoresyperiodistas.online\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/joseph-mengele-1920-768x432.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/escritoresyperiodistas.online\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/url.jpg\" class=\"size-full wp-image-318\" width=\"640\" height=\"432\" srcset=\"https:\/\/escritoresyperiodistas.online\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/url.jpg 640w, https:\/\/escritoresyperiodistas.online\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/url-300x203.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>El texto que sigue es tomado de infobae.com<\/p>\n<p>No es una novela, pero parece serlo por su escritura. No es un ensayo de historia, pero sus p\u00e1ginas est\u00e1n plagadas de historia de las que otros pensadores se han ocupado tambi\u00e9n, aunque siempre al margen. Esta es la m\u00e1s apretada s\u00edntesis del libro <em>La desaparici\u00f3n de Josef Mengele<\/em>, de actual \u00e9xito en los comentarios bibliogr\u00e1ficos y elogios en Francia especialmente, pero que permite tirar de innumerables hilos sueltos para tener una idea cabal del pasado en la Argentina y en el mundo.<\/p>\n<p>El autor es Olivier Guez, escritor y periodista, nacido en 1974 en Estrasburgo (extremo noreste de Francia), estudiante en la London School of Economics y colaborador de importantes medios de comunicaci\u00f3n internacionales.<\/p>\n<p>Mengele, personaje siniestro, el llamado &#8220;\u00c1ngel de la Muerte&#8221;,<strong>fue el m\u00e1s importante m\u00e9dico del campo de concentraci\u00f3n de Auschwitz<\/strong>, que pretend\u00eda cumplir un gran servicio selectivo para el Tercer Reich. Diariamente se paraba en la estaci\u00f3n de arribo de los trenes que tra\u00edan a los condenados y separaba a los que ser\u00edan gaseados y a los que vivir\u00edan para colaborar con sus investigaciones siniestras, sus experimentos en personas vivas. Todos actos que obedec\u00edan al criterio de que los nazis eran una raza superior y los otros, unos &#8221; degenerados&#8221;, unas &#8220;cucarachas&#8221;, unas &#8220;ratas&#8221;, t\u00e9rminos muy usados por los seguidores de Hitler, pero que a\u00fan los dictadores en el mundo los siguen utilizando despectivamente con sus enemigos.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"file:\/\/\/private\/var\/mobile\/Containers\/Shared\/AppGroup\/8CCB82A0-7566-47BD-A474-62F2224B3837\/Media\/image_c373b232-8998-4c26-96f7-f70b889cbdad.jpg\" data-wp_upload_id=\"image_c373b232-8998-4c26-96f7-f70b889cbdad.jpg\" alt=\"\"><\/p>\n<p>Escap\u00f3 con vida de las bombas rusas y al final de la Segunda Guerra Mundial fue apresado por los norteamericanos sin padecer las sesiones de &#8220;desnazificaci\u00f3n&#8221; como pas\u00f3 con otros centenares de miles. <strong>Logr\u00f3 escapar de sus carceleros y se refugi\u00f3, siempre ayudado por su familia, de poderosa riqueza, en algunas granjas ocultas en el inmenso territorio alem\u00e1n poco visitado e inspeccionado por los aliados victoriosos<\/strong>. Fue en Baviera donde encontr\u00f3 reposo, no muy lejos de G\u00fcnzburg, su ciudad natal.<\/p>\n<p>Esas, las granjas, limpiando la bosta de las vacas y clavando postes, ser\u00e1 el destino compartido por los grandes jerarcas que lograron enga\u00f1ar a norteamericanos e ingleses. Nadie lo puede reconocer porque se neg\u00f3 a dejarse tatuar un n\u00famero como lo hac\u00edan con los integrantes de las SS. No tuvieron igual suerte los detenidos por los rusos que trataron de lavarles la cabeza, ideol\u00f3gicamente hablando, y los devolvieron (a los vivos, porque los muertos fueron muchos) a sus hogares en Alemania reci\u00e9n en 1953-1955.<\/p>\n<p>Entonces, en medio del escape llevaba documentos a nombre de Fritz Ullman. Pero <strong>cuando baj\u00f3 del barco North King que ven\u00eda de G\u00e9nova y atrac\u00f3 en Buenos Aires lo hizo como Helmut Gregor<\/strong>. Mostr\u00f3 un documento de viaje de la Cruz Roja Internacional, una autorizaci\u00f3n de desembarco y un visado de entrada, cat\u00f3lico, mec\u00e1nico de profesi\u00f3n. Logr\u00f3 subir a ese barco con la ayuda de los sacerdotes croatas y funcionarios argentinos corruptos que organizaban la ruta de escape llamada &#8220;Operaci\u00f3n Odessa&#8221; y que bien relata el periodista argentino Uki Go\u00f1i.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 con un malet\u00edn que, adem\u00e1s de ropa, tra\u00eda un bolso con instrumentos de medicina. Le hab\u00edan facilitado dos contactos en la gran ciudad del sur del continente americano: un tal Malbranc, con direcci\u00f3n en el Gran Buenos Aires (zona norte) y Friedrich Schlottmann, hombre de negocios alem\u00e1n, due\u00f1o de una empresa textil que hab\u00eda financiado el escape de aviadores e ingenieros y les hab\u00eda dado trabajo.<\/p>\n<p>Gregor-Mengele ingres\u00f3 a la planta y cepill\u00f3 la lana que llegaba a diario de la Patagonia. Sufri\u00f3. Su ego estaba destrozado. Pens\u00f3 c\u00f3mo un hijo de buena familia, con doctorados en antropolog\u00eda y medicina frota, fricciona tonsuras de corderos, diez horas al d\u00eda. Pero <strong>se hizo tiempo para viajar en tranv\u00eda, en subterr\u00e1neo, en colectivos para recorrer los distintos barrios de Buenos Aires. Cambiaba de acera cuando se aproximan grupos de jud\u00edos<\/strong>. Siempre tendr\u00eda el p\u00e1nico de ser reconocido por alguna de sus v\u00edctimas.<\/p>\n<p>No se sinti\u00f3 desarraigado. Argentina, en pleno <em>boom<\/em> del final de la primera mitad de los a\u00f1os cuarenta, era el pa\u00eds m\u00e1s desarrollado de Latinoam\u00e9rica. Sigui\u00f3 por los diarios, con su magro conocimiento del castellano, el romance de Juan Per\u00f3n y Evita, su llegada al poder con el apoyo de la Iglesia, los militares, los nacionalistas de pensamiento fascista y los trabajadores que ampliar\u00e1n sindicatos.<\/p>\n<p>Gregor, empero, solo pensaba en salvar el pellejo. A mediados de septiembre de 1949 obtuvo una tarjeta de residencia y consigui\u00f3 un empleo de carpintero de obra en la zona de Vicente L\u00f3pez. Estaba cansado de buscar a Malbranc. Pas\u00f3 por un kiosko y compr\u00f3 la revista antisemita de &#8220;Los Nost\u00e1lgicos de la Orden Negra&#8221;, euf\u00f3rica en su contenido como si el Tercer Reich no se hubiera venido abajo. <strong>Se anim\u00f3 a hacer contacto con otros nazis.<\/strong><\/p>\n<p>El seguimiento de la revista le permiti\u00f3 llegar a la editorial D\u00fcrer, en el 542 de Sarmiento, que publicaba el peri\u00f3dico en alem\u00e1n <em>Der Weg<\/em>. Su director era Eberhard Fritsch, que hab\u00eda fundado D\u00fcrer para ayudar a soldados nazis como Gregor. <strong>Se sab\u00eda que, siendo neutral durante el conflicto, Argentina ser\u00eda la tabla de salvaci\u00f3n de los grandes y peque\u00f1os jerarcas del r\u00e9gimen en derrota. Los alemanes blanquearon millones de d\u00f3lares aqu\u00ed, que tambi\u00e9n ofici\u00f3 de cuartel general de espionaje.<\/strong><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"file:\/\/\/private\/var\/mobile\/Containers\/Shared\/AppGroup\/8CCB82A0-7566-47BD-A474-62F2224B3837\/Media\/image_2546bb0a-893a-4a2e-998b-16fdccfa00c2.jpg\" data-wp_upload_id=\"image_2546bb0a-893a-4a2e-998b-16fdccfa00c2.jpg\" alt=\"\"><\/p>\n<p>Fritsch hab\u00eda sido uno de los organizadores del gran acto de la comunidad alemana en el Luna Park, en 1938, cuando se apropi\u00f3 de Austria. En ese acto participaron escolares y adolescentes de colegios alemanes. La mayor\u00eda de esos institutos eran pro-nazis. S\u00f3lo se exclu\u00eda la escuela Pestalozzi, fundada por dos conocidos antinazis: Hirsch (mandam\u00e1s en Bunge y Born) y el padre de los despu\u00e9s conocidos hermanos Alemann (Juan y Roberto), que actuar\u00edan en funciones de gobierno hasta la d\u00e9cada del ochenta. Alemann imprim\u00eda el \u00fanico peri\u00f3dico liberal en idioma alem\u00e1n.<\/p>\n<p><strong>En D\u00fcrer se tropez\u00f3 con Josef Schwammberger, quien dirigi\u00f3 campos de trabajos forzados y varios guetos en Polonia. Y con Reinhard Kopps, ex agente de los servicios secretos de los jerarcas nazis en los Balcanes<\/strong>. Y se hizo amigo del redactor estrella, el holand\u00e9s Willem Sassen.<\/p>\n<p>Con el tiempo Sassen le presentar\u00eda al coronel Hans Ulrich Rudel, as de la Luftwaffe, el piloto de combate m\u00e1s condecorado de la historia alemana. Y <strong>a trav\u00e9s de Rudel podr\u00e1 conocer al presidente Per\u00f3n, quien otorg\u00f3 amnist\u00eda a todos los fugados que entraron al pa\u00eds con identidad falsa.<\/strong> Al final de los a\u00f1os cuarenta Buenos Aires se hab\u00eda convertido en la capital del Orden Negro derrotado. Se cruzaban nazis con ustachas croatas, ultranacionalistas serbios de extrema derecha, fascistas italianos, cruces flechadas h\u00fangaros, vichyistas franceses, torturadores y aventureros.<\/p>\n<p>Lo invitaron a una fiesta y all\u00ed estaban presentes Ante Pavelic, el l\u00edder ustacha croata rodeado de guardias, Sim\u00f3n Sabiani, ex-alcalde de Marsella, Vittorio Mussolini (el segundo hijo del Duce), Eduard Roschmann, llamado &#8220;El Carnicero de Riga&#8221;, el f\u00edsico Ronald Richter (que defraudar\u00e1 a Per\u00f3n en su fantas\u00eda de lograr el manejo de la actividad nuclear) y a quien buscaba desde Europa, Gerard Malbranc, un ex-esp\u00eda y traficante de armas que se convirti\u00f3 en su principal anfitri\u00f3n.<\/p>\n<p>En la casa de Malbranc confluyeron Ludolf von Alvensleben, condenado a muerte en Polonia, ex secretario de Himmler, y Konstantin von Neurath, hijo del ex ministro de Asuntos Exteriores de Hitler. Como se ve, Gregor hab\u00eda encontrado su camino en el laberinto porte\u00f1o.<\/p>\n<p><strong>El contacto preferido de Gregor-Mengele era el aviador Rudel, condecorado varias veces, a quien le tuvieron que amputar una pierna. Rudel era consejero de Per\u00f3n, quien dirigi\u00f3 el primer caza a reacci\u00f3n de Sudam\u00e9rica, el Pulqui, junto con el dise\u00f1ador Kurt Tank.<\/strong> Con gran libertad de movimientos Rudel viajaba a Europa y participaba en la evasi\u00f3n de criminales alemanes.<\/p>\n<p>Gregor-Mengele se emancip\u00f3, su familia industrial rica lo sigui\u00f3 alimentando con grandes giros de dinero y explorar\u00eda los gigantescos mercados de maquinaria agr\u00edcola de Am\u00e9rica del Sur. Rudel lo alent\u00f3 y lo llev\u00f3 en avi\u00f3n privado a Paraguay, que albergaba colonias de granjeros alemanes. Pero por iniciativa del c\u00edrculo de Rudel tambi\u00e9n regresa a la medicina como &#8220;abortero&#8221; de las mujeres j\u00f3venes de la alta burgues\u00eda porte\u00f1a.<\/p>\n<p><strong>En 1950 particip\u00f3 de cierta euforia entre los fascistas porte\u00f1os que esperan, igual que Per\u00f3n, que se desatara la Tercera Guerra Mundial con el pretexto de enfrentamiento de Estados Unidos con los comunistas de Corea del Norte y China<\/strong>. Una chance que fracasar\u00e1. Per\u00f3n hab\u00eda gastado fortunas en comprar desechos de la Segunda Guerra Mundial, apostando al tercer gran conflicto del siglo y ese sue\u00f1o se evapor\u00f3.<\/p>\n<p>Ya instalado y con confianza, Gregor asisti\u00f3 a conciertos en el Teatro Col\u00f3n y con sus camaradas tambi\u00e9n a los cabarets frecuentado por actrices. A veces, en determinados c\u00edrculos usaba su apellido verdadero sin llamar la atenci\u00f3n: \u00e9l es el doctor Josef Mengele. Por su lado, Rudel le present\u00f3 a nuevos invitados: Wilfred von Oven, antiguo colaborador de Goebbels y a otro aviador, Otto Skorzeny, quien hab\u00eda rescatado a Mussolini de la c\u00e1rcel, tras su ca\u00edda en una maniobra digna de pel\u00edcula hollywoodense. Skorzeny se hab\u00eda reconvertido en traficante de armas. Gregor odiaba las multitudes, a los nativos del pa\u00eds, pero hizo uso de las prostitutas con la obligaci\u00f3n de que no lo acaricien ni le toquen la piel.<\/p>\n<p><strong>Todo su grupo de pertenencia ambicionaba reconquistar Alemania<\/strong>, odiaban a Konrad Adenauer, no cre\u00edan en la democracia &#8220;impuesta&#8221; por los aliados, siguieron cumpliendo con los encuentros con otros nazis y recordaban fechas y aniversarios patri\u00f3ticos. No fueron hombres pasivos. Se sintieron protegidos. <strong>Pretend\u00edan crear una plataforma pol\u00edtica en Alemania, el Partido Socialista del Reich, con Rudel como candidato<\/strong>. En las elecciones germanas de 1953 el Partido fue borrado del mapa para siempre. El sue\u00f1o de los nazis en la Argentina fue aniquilado por el voto popular.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"file:\/\/\/private\/var\/mobile\/Containers\/Shared\/AppGroup\/8CCB82A0-7566-47BD-A474-62F2224B3837\/Media\/image_7780ce7b-d4c5-4459-a968-402cb4c94275.jpg\" data-wp_upload_id=\"image_7780ce7b-d4c5-4459-a968-402cb4c94275.jpg\" alt=\"\"><\/p>\n<p>Josef Mengele y Adolf Eichmann<\/p>\n<p>Gregor compr\u00f3 un piso, la segunda planta del 431 de la calle Tacuar\u00ed y recib\u00eda la visita de sus parientes que llegan para alabarlo y acompa\u00f1arlo en sus intentos empresariales. En Paraguay, gobernado por Stroessner, consigui\u00f3 y cuid\u00f3 a innumerables contactos ligados a la Casa de Gobierno. <strong>Gregor gozaba de buena reputaci\u00f3n entre la comunidad alemana de Buenos Aires. Considerado de gran talla intelectual, las mujeres lo alababan por su cortes\u00eda. Le presentaron a Ricardo Klement, el apellido que tapaba el real, Adolf Eichmann<\/strong>. Gregor lo subestimaba, lo despreciaba.<\/p>\n<p>En 1953, a trav\u00e9s de sus amigos, obtuvo el pasaporte argentino y viaj\u00f3 con destino a Alemania a visitar a sus parientes, en G\u00fcnzburg. Al regresar presenci\u00f3 la derrota de Per\u00f3n tras los golpes militares. A partir de 1955, desaparecido el L\u00edder, los nazis comenzaron a inquietarse. El nombre de Gregor-Mengele ya figuraba en la lista de criminales de guerra buscados. Hay en el mundo quienes quer\u00edan pagar para conseguirlo vivo. Se mud\u00f3 a una casona, en el n\u00famero 970 de Virrey V\u00e9rtiz, en Olivos.<\/p>\n<p>En 1956, Fritz Bauer, fiscal general de Hesse, emiti\u00f3 una orden de detenci\u00f3n de Adolf Eichmann, &#8220;dondequiera se encuentre&#8221;.<strong>Poco a poco, por esos a\u00f1os el mundo descubri\u00f3 el exterminio de los jud\u00edos en Europa<\/strong>. <strong>Aparecieron libros, art\u00edculos period\u00edsticos, pel\u00edculas y documentos dedicados al Holocausto. El c\u00edrculo D\u00fcrer desminti\u00f3 la campa\u00f1a<\/strong>: aseguraban que solo murieron 65 mil jud\u00edos. Le ofrecen a Eichmann manifestarse acerca de la &#8220;soluci\u00f3n final&#8221;: un libro que editar\u00eda D\u00fcrer. A Eichmann le encant\u00f3 la idea. El periodista Saseen comenz\u00f3 a grabar sus memorias en abril de 1957, rodeado de ac\u00f3litos. Mengele no ten\u00eda ganas de oir nada de alguien que desprecia. No asisti\u00f3 a sus confesiones. <strong>Otros nazis tambi\u00e9n opusieron resistencia a que se divulgaran las obras de Eichmann.<\/strong><\/p>\n<p>El 25 de julio de 1958, en Nueva Helvecia, Uruguay, se cas\u00f3 con Martha, su cu\u00f1ada que hab\u00eda quedado viuda de su hermano menor, y pasaron la luna de miel en el hotel Llao-Llao en Bariloche. En Alemania le segu\u00edan los pasos. Conoc\u00edan todos los detalles. Mengele se desprendi\u00f3 de todo, incluso de su mujer, y se instal\u00f3 en Asunci\u00f3n del Paraguay. Lo protegieron otros nazis que ya estaban instalados all\u00ed. Pero <strong>no solo lo persegu\u00edan los fantasmas sino tambi\u00e9n los buscadores de nazis. Paraguay, que rechazaba la extradici\u00f3n de cualquiera de sus ciudadanos, le otorg\u00f3 en 1959 la ciudadan\u00eda, pero igualmente Mengele no se sent\u00eda seguro<\/strong>. Viv\u00eda en Hohenau, una de las hist\u00f3ricas aldeas alemanas. Bonn pidi\u00f3 su extradici\u00f3n a la Argentina. Muri\u00f3 su padre, Eichmann fue localizado en Buenos Aires y trasladado a Israel para su juzgamiento. A la acci\u00f3n el Mossad le otorga un nombre: &#8220;Operaci\u00f3n Atila&#8221;.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"file:\/\/\/private\/var\/mobile\/Containers\/Shared\/AppGroup\/8CCB82A0-7566-47BD-A474-62F2224B3837\/Media\/image_57a20831-badf-4152-9275-d006cbdf8224.jpg\" data-wp_upload_id=\"image_57a20831-badf-4152-9275-d006cbdf8224.jpg\" alt=\"\"><\/p>\n<p>El cartel en la oficina de Sim\u00f3n Wiesenthal<\/p>\n<p>Alemania ofrec\u00eda 20 mil marcos de recompensa por su cabeza y Mengele comenzaba a temblar. Rudel le abri\u00f3 las puertas del escape, viaj\u00f3 a Brasil, donde otros nazis le encontraron un sitio secreto. Comenz\u00f3 a enfermarse. <strong>Pas\u00f3 a\u00f1os deambulando de choza en choza, fingiendo siempre, cambiando su apellido, haci\u00e9ndose pasar como especialista suizo en cr\u00eda de ganado.<\/strong> La polic\u00eda brasile\u00f1a estuvo a punto de capturarlo pero alcanz\u00f3 a huir al Matto Grosso, donde tuvo que convivir en una tribu de indios.<\/p>\n<p>El Mossad sigui\u00f3 busc\u00e1ndolo, sin suerte. Pero ten\u00eda otras prioridades. Egipto amenazaba a Israel con armamento at\u00f3mico preparado por cient\u00edficos alemanes. Esta tensi\u00f3n y tarea de alto espionaje culminar\u00eda con la Guerra de los Seis D\u00edas, en 1966. La captura de Mengele pas\u00f3 segundo plano, pr\u00e1cticamente su carpeta fue cajoneada.<\/p>\n<p>Mengele convivi\u00f3 con nombre ficticio con un matrimonio que era due\u00f1o de un predio rural en el estado de San Pablo durante largos a\u00f1os.<strong>Entr\u00f3 en p\u00e1nico tras el ajusticiamiento de Eichmann<\/strong>. Fue en ese lugar donde comenz\u00f3 a sentirse viejo, se enfermaba seguido del est\u00f3mago, le dol\u00edan los huesos y las articulaciones. Entr\u00f3 en una profunda depresi\u00f3n. La convivencia termin\u00f3 mal. <strong>Otros contactos nazis lo trasladan de escondite en escondite<\/strong>. Saltaba de fazenda en fazenda. Tiranizaba a los trabajadores rurales &#8220;del doctor veterinario&#8221; que es \u00e9l, precisamente. Alemania le retir\u00f3 sus t\u00edtulos universitarios.<\/p>\n<p>En febrero de 1965, en un ba\u00fal, en Montevideo, apareci\u00f3 el cad\u00e1ver de Herberts Cukurs, apodado &#8220;el Verdugo de Riga&#8221;, el &#8220;Eichmann let\u00f3n&#8221;, asesinado por un comando del Mossad. Mengele redobl\u00f3 la vigilancia, se rodeaba de perros agresivos, espiaba la campi\u00f1a desde una atalaya, reforz\u00f3 la seguridad de sus intercambios epistolares con Alemania, que lo iban siguiendo desde lejos, aunque sin mucha convicci\u00f3n. Sab\u00eda que Sim\u00f3n Wiesenthal, &#8220;el justiciero solitario&#8221;, desde Viena, pod\u00eda ubicarlo. As\u00ed que <strong>no le qued\u00f3 otra alternativa que seguir huyendo porque se enter\u00f3 que iban apresando a nazis que fueron sus contactos y los llevaban a Europa para que se enfrentaran con la verdad en los Tribunales<\/strong>. La mayor\u00eda terminar\u00e1 ajusticiada.<\/p>\n<p>En su sesenta cumplea\u00f1os le doli\u00f3 el vientre y sufri\u00f3 molestos calambres. Padec\u00eda c\u00f3licos. Ayunaba pero nada surt\u00eda efecto. Lo trasladaron a un hospital con un nombre falso y lo operaron de una obstrucci\u00f3n intestinal. En el oto\u00f1o de 1975, ante la dificultad de conseguir nueva identificaci\u00f3n, se traslad\u00f3, con ayuda, a la ciudad de San Pablo. Lo gan\u00f3 la melancol\u00eda, ya instalado en un barrio marginal. Lo rond\u00f3 la demencia. El 7 de febrero de 1979 se despert\u00f3 exhausto y ba\u00f1ado en sudor, temblaba de pies a cabeza porque present\u00eda que llega el final de su viaje sin identidad propia. Lleg\u00f3 a la casa de verano de un contacto. Estaba en una playa. Decidi\u00f3 entrar al mar para refrescarse. Pero muri\u00f3 en el agua, en medio de estertores. Fue enterrado en la localidad de Emb\u00fa. Pasado un largo tiempo sus huesos fueron legados a la medicina brasile\u00f1a en marzo de 2016.<\/p>\n<p><strong>Siempre oculto, desconfiando de todos, sus \u00fanicos a\u00f1os de gloria fueron transitados en Buenos Aires.<\/strong> <strong>Despu\u00e9s de 1955, comenz\u00f3 una fuga interminable<\/strong>. <strong>Salt\u00f3 de zozobra en zozobra. Viviendo a trav\u00e9s de la mentira. Su cuerpo pag\u00f3 con sufrimientos por su angustia persecutoria.<\/strong> Era una presa indispensable para mostrar a un delincuente, a un asesino masivo, al servicio de la causa nazi.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.infobae.com\/historia\/2019\/03\/18\/josef-mengele-el-abominable-criminal-nazi-conocido-como-el-angel-de-la-muerte\/\">Josef Mengele, el abominable criminal nazi conocido como el &#8220;\u00c1ngel de la Muerte&#8221;<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Josef Mengele, el abominable criminal nazi conocido como el &#8220;\u00c1ngel de la Muerte\u201d \ufffc\ufffc El texto que sigue es tomado de infobae.com No es una [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[75,41,74],"class_list":["post-315","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-genocido","tag-gates","tag-genocidio","tag-mengele"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/escritoresyperiodistas.online\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/315","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/escritoresyperiodistas.online\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/escritoresyperiodistas.online\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escritoresyperiodistas.online\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escritoresyperiodistas.online\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=315"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/escritoresyperiodistas.online\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/315\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":319,"href":"https:\/\/escritoresyperiodistas.online\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/315\/revisions\/319"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/escritoresyperiodistas.online\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=315"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/escritoresyperiodistas.online\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=315"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/escritoresyperiodistas.online\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=315"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}